martes, 15 de octubre de 2013
lunes, 14 de octubre de 2013
Sobre la Existencia del Mal
El mal como tal, comenzó con la rebelión
de los ángeles, liderados por Luzbel (Satanás) contra Dios, la rebelión fue
provocada debido a que Dios reunió a todos los ángeles y les dijo que los
hombres iban a ser Salvados por otro Hombre Dios, nacido de una Mujer Virgen y
los ángeles malos no pudieron soportar que Éstos seres humanos estuvieran por
arriba de ellos, y por su soberbia se rebelaron y comenzó una guerra enorme en
el Cielo dónde tres cuartas partes peleaban por Dios y el otro cuarto liderado
por Lucifer, que ya había cambiado su nombre, peleaba contra San Miguel y sus
huestes. El maligno fue derrotado y expulsado al Infierno para siempre. Y así
fue que vino la tentación de Eva y Adán, que perdieron el Paraíso y tuvieron
que habitar en esta tierra, con sufrimientos y muerte.
Pero gracias al Si de María Santísima vino
Jesús a salvarnos del pecado, la muerte y el diablo por su Pasión, Muerte y
Resurrección.
Si permanecemos junto a Jesús y María, no
debemos temer las tentaciones del Maligno, que no puede leer nuestras mentes,
pero si puede inducir pensamientos malignos, pero nosotros gracias a la Misericordia Divina
no caemos en tentación y si caemos, nos arrepentimos con una sincera Confesión.
Dios quiere que todos vayamos al Cielo una
vez terminada nuestra vida aquí en la tierra, pero siempre está el Enemigo
presente, tratando que perdamos nuestra alma y nos vayamos al Infierno. Pero no
temamos Dios es muchísimo más fuerte que el demonio y como dije antes con su
Misericordia nos ayuda a que llevemos una vida Santa. Gracias Señor por tu
Misericordia, gracias por darnos a Tú Madre que nos defiende del Enemigo. Amén
Adrián Prunotto
domingo, 6 de octubre de 2013
Sobre Dios
Sobre
Dios
Dios es Amor, lo dijo el Apóstol Juan,
nosotros fuimos creados, los seres humanos en su totalidad, por Amor y por
ello, para que tengamos una vida feliz en la tierra y después la Alegría total de la Eternidad.
Pero porqué hay tanto sufrimiento en este
mundo, muerte, desigualdades económicas, gente que se muere de hambre y gente
que no sabe que hacer con tanta riqueza, injusticias, asesinatos, enfermedades,
robos, etc, etc.
Muchas de ellas Dios las permite, como
dijo Jesús “al árbol bueno hay que podarlo, para que dé más frutos”, y nos
sirve para nuestra Santidad, como son la muerte y las enfermedades. Y nosotros,
si estamos tristes debemos orar y Dios, sin duda, nos consolará El mismo o por
su Santísima Madre, si estamos enfermos debemos recurrir a los presbíteros,
para que oren por nosotros y nos curen y nos impongan los Santos Óleos y así
también serán perdonados nuestros pecados.
Pero la mayoría de las veces, la pobreza,
los crímenes, etc. son culpa nuestra , por nuestra falta de amor al prójimo. Estamos muy cómodos
en nuestras casas y cuando pasa algún pobre o indigente, no le damos ni un peso
la mayoría de las veces, y aún más , los tratamos mal, no hacemos caridad.
Caridad es el amor puesto en acción, y se
puede realizar de diferentes formas, visitando las cárceles, ayudando a los
ancianos con comprensión, paciencia y entendimiento, dando educación desde
niños a la gente necesitada, hay miles de formas de dar amor, encontremos
alguna y pongamos en acción el amor que nos viene de Dios.
Dios es también Infinito, no tiene ni
principio ni final, por eso es que el Cielo es eterno y el Infierno también lo
es, si nos portamos mal aquí en la tierra, sino perdonamos a todos amigos y
enemigos, si no amamos a Dios y nuestro prójimo aquí en la tierra, sino nos
amamos y nos cuidamos a nosotros mismos. Nosotros no podemos escaparnos de la
mirada amorosa de Nuestro Dios, como dice el Salmo, si subo la montaña más
alta, allí estás Tú, si bajo a los abismos allí estás Tú, porque Dios es
Omnipresente.
Dios es Todopoderoso, es decir es capaz de
ayudarnos en todo, lo puede todo si nosotros con nuestra libertad lo dejamos
actuar.
Tenemos que permitir que Él maneje nuestra
vida por completo y así seremos alegres y felices en este mundo y dichosos en la Eternidad.
Puede curarnos de todas nuestras
dolencias, si no va en contra de la Salvación de nuestra alma, nos consuela, nos
acoge, nos protege del enemigo y de cualquier cosa mala que nos pueda pasar.
Pero, vuelvo a repetir, para eso debemos abrirle nuestro corazón de par en par,
como dijo Jesús,” si alguien nos abre la puerta mi Padre y Yo entraremos en él
y cenaremos con él”. Y esto no significa ni más ni menos que dejar a Dios
actuar en nuestras vidas.
También aparte de pedirle cosas al Señor
Jesús y darle gracias debemos principalmente alabarlo, adorarlo y glorificarlo.
Esto pone muy contento al Padre y es fuente de más gracias y bendiciones.
Dios es Omnisciente, o sea que lo sabe
todo, por eso Jesús dijo “no hay nada oculto, que no vaya a ser revelado”, Dios
conoce perfectamente nuestra conciencia, nuestros pensamientos, de los cuales,
si son malos, nos tenemos que Confesar y si son buenos ponerlos en práctica
para ayudar a nuestros hermanos más necesitados en todo aspecto. Dios nos
juzgará también por nuestra conciencia. No hay nada que se le escape al Padre
Amoroso.
Adrián Prunotto
domingo, 29 de septiembre de 2013
martes, 24 de septiembre de 2013
Ensayo sobre el amor a María Santísima
Nosotros debemos amar también y con gran fruición a Nuestra Santísima Madre María, que es Nuestra Madre y la Mediadora de todas las Gracias Celestiales y ¿qué significa esto?, que todas las Gracias de Dios hacia nosotros pasan por sus manos, como lo dijo San Luis María Grignon de Montfort y también es mediadora entre nosotros y el Padre, dado que lleva todas nuestras oraciones hacia Él. Por eso no nos cansemos de pedirle a María por todas nuestras necesidades y las de nuestro prójimo, Ella les dará pronta solución sino se ve afectada la Salvación de nuestra alma.
lunes, 23 de septiembre de 2013
Ensayo sobre el Amor de Dios
Queridos hermanas y hermanos, realmente creemos en que Dios nos ama, infinitamente, y puramente y sin ninguna clase de condicionamientos. Él nos ama como somos, porque somos su Creación más querida.
Cómo podría dejarnos solos si nos está acompañando constantemente. Cómo podría hacernos sufrir, si quiere la felicidad para nuestra vida, siempre que no se oponga a su plan Divino de Salvación para nuestra alma. No dudemos del Amor de Dios para con nosotros, aunque suframos, todo es para nuestro bien, acaso no dijo Jesús,"al árbol hay que podarlo para que dé más frutos", no nos rebelemos, acatemos lo que nos manda el Señor, cómo dijo la Santísima Madre "Hágase en Mí según tu palabra" y como dijo Jesús en el Huerto de los Olivos "que no se haga mi Voluntad sino la Tuya Padre". Seamos siempre agradecidos a Nuestro Señor, por la vida principalmente "porque Dios no es un Dios de muertos sino de Vivos", refiriéndose a nosotros y también a los que gozan de la Patria Celestial.
Cómo podría dejarnos solos si nos está acompañando constantemente. Cómo podría hacernos sufrir, si quiere la felicidad para nuestra vida, siempre que no se oponga a su plan Divino de Salvación para nuestra alma. No dudemos del Amor de Dios para con nosotros, aunque suframos, todo es para nuestro bien, acaso no dijo Jesús,"al árbol hay que podarlo para que dé más frutos", no nos rebelemos, acatemos lo que nos manda el Señor, cómo dijo la Santísima Madre "Hágase en Mí según tu palabra" y como dijo Jesús en el Huerto de los Olivos "que no se haga mi Voluntad sino la Tuya Padre". Seamos siempre agradecidos a Nuestro Señor, por la vida principalmente "porque Dios no es un Dios de muertos sino de Vivos", refiriéndose a nosotros y también a los que gozan de la Patria Celestial.
jueves, 19 de septiembre de 2013
La Misericordia de Dios
(Basado en Lucas 15) Dios tiene una Misericordia infinita para nosotros, empezando con el Pastor que deja de sus cien ovejas, noventa y nueve, para buscar la que se había perdido y cuando la encuentra se la carga en los hombros y se siente el hombre más feliz del mundo. Así actúa Dios con nosotros, lo deja todo para buscarnos si nos habíamos perdido y con todo Amor nos conduce a Casa de nuevo.
Lo mismo pasa con la mujer que tenía dos dracmas y perdió uno, se puso a buscar en toda la casa y barrió todo, dió vuelta todo hasta que la encontró y llamó a amigas y vecinas para festejar la recuperación de su moneda perdida, y dice Jesús "hay más fiesta en el Cielo por un pecador que se arrepiente que por noventa y nueve justos que no necesitan arrepentirse". Esa moneda perdida somos nosotros y Dios hace lo imposible para encontrarnos y si nos encuentra hay gran fiesta en el Cielo.
Con el hijo pródigo se demuestra más aún el Amor de Dios para con nosotros, cuando el hijo venía repitiendo lo que le iba a decir al padre "padre, pequé contra el Cielo y contra tí, ya no merezco llamarme hijo tuyo", porque venía de haber llevado una vida licenciosa, pero el padre que lo vió venir a la casa de lejos y salió a su encuentro, lo que nos dice que siempre el padre desde que su hijo se fue , salía a ver el camino para ver cuando su hijo iba a venir, este padre es Dios que nos espera siempre. Y luego el padre dijo pónganle sandalias nuevas en los pies, un anillo en el dedo y tráiganle la mejor ropa para vestirlo, lo cual significa que Dios no solo nos espera, sino que si vamos a Él nos dá lo mejor, la felicidad, la Salvación.
Pero está el otro hermano, el mayor, que no quería entrar a la fiesta que había por la venida de su hermano menor y aquí hay que hacer notar un detalle, el mayor le dice a su padre que sale a buscarlo, Dios siempre buscando, "ese hijo tuyo", como si no fuera su hermano de la bronca que tenía, y su padre lo reconcilia diciéndole "tu hermano", a vuelto de la muerte a la vida. Todo esto y más es nuestro Padre Misericordioso, Él se desvive por hacernos felices y llevarnos a la Salvación.
Lo mismo pasa con la mujer que tenía dos dracmas y perdió uno, se puso a buscar en toda la casa y barrió todo, dió vuelta todo hasta que la encontró y llamó a amigas y vecinas para festejar la recuperación de su moneda perdida, y dice Jesús "hay más fiesta en el Cielo por un pecador que se arrepiente que por noventa y nueve justos que no necesitan arrepentirse". Esa moneda perdida somos nosotros y Dios hace lo imposible para encontrarnos y si nos encuentra hay gran fiesta en el Cielo.
Con el hijo pródigo se demuestra más aún el Amor de Dios para con nosotros, cuando el hijo venía repitiendo lo que le iba a decir al padre "padre, pequé contra el Cielo y contra tí, ya no merezco llamarme hijo tuyo", porque venía de haber llevado una vida licenciosa, pero el padre que lo vió venir a la casa de lejos y salió a su encuentro, lo que nos dice que siempre el padre desde que su hijo se fue , salía a ver el camino para ver cuando su hijo iba a venir, este padre es Dios que nos espera siempre. Y luego el padre dijo pónganle sandalias nuevas en los pies, un anillo en el dedo y tráiganle la mejor ropa para vestirlo, lo cual significa que Dios no solo nos espera, sino que si vamos a Él nos dá lo mejor, la felicidad, la Salvación.
Pero está el otro hermano, el mayor, que no quería entrar a la fiesta que había por la venida de su hermano menor y aquí hay que hacer notar un detalle, el mayor le dice a su padre que sale a buscarlo, Dios siempre buscando, "ese hijo tuyo", como si no fuera su hermano de la bronca que tenía, y su padre lo reconcilia diciéndole "tu hermano", a vuelto de la muerte a la vida. Todo esto y más es nuestro Padre Misericordioso, Él se desvive por hacernos felices y llevarnos a la Salvación.
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